
Persistencia del conducto onfalomesentérico / Chacón-Garita y García-Arias
es la complicación letal más frecuente, por lo que el manejo quirúrgico temprano es importante, dado que puede llegar a ser grave.9
Se trata de un paciente masculino de 10 años, conocido portador de hemivértebras y polidactilia. Sin antecedentes quirúrgicos ni otros datos relevantes.
El paciente consultó por un cuadro de dolor abdominal constante con irradiación hacia flancos y región umbilical. Asociado a hiporexia. Fue egresado en dos ocasiones, con el diagnóstico de gastritis. Reconsulta por tercera vez, presentando clínicamente una franca irritación peritoneal.
Se realiza una laparotomía que mostró una malformación anatómica congénita en el borde lateral y antimesentérico del ileon distal, a una distancia aproximada de 60 a 70 cm del ciego. (Figura 1)
Esta malformación corresponde a una persistencia del conducto onfalomesentérico, que se continuaba hasta llegar a insertarse a la cicatriz umbilical. Presentaba una importante inflamación de la estructura diverticular proximal al intestino.
Únicamente fue resecado el conducto de forma quirúrgica. El paciente evolucionó de manera satisfactoria posterior a la cirugía y fue egresado al quinto día postoperatorio.
Macroscópica e histológicamente, se corroboró que se trataba de un conducto permeable constituido por pared intestinal con una zona de fibrosis hacia uno de sus extremos. La pared y el tejido adyacente mostraron un importante proceso inflamatorio agudo con hemorragia y necrosis. (Figura 2)

La permeabilidad completa del conducto onfalomesentérico es extraordinariamente rara y son muy pocos los casos que aparecen documentados en la bibliografía.
A pesar de que la persistencia de todo el conducto suele manifestarse por la emisión de contenido de materia fecal a través del ombligo, el paciente del caso reportado no presentaba ningún tipo de secreción, debido a que el conducto se encontraba fibrosado en la zona más proximal al ombligo.
El diagnóstico de persistencia del conducto onfalomesentérico se confirma por medio de la ecografía abdominal; en este caso el diagnóstico fue quirúrgico, debido a que el paciente presentaba signos de irritación peritoneal, por lo cual fue intervenido quirúrgicamente de emergencia.4
Desde el punto de vista clínico, el principal diagnóstico diferencial del conducto onfalomesentérico persistente incluye: granuloma umbilical, hernia umbilical, persistencia del uraco, onfalocele y gastroquisis.2
Llama la atención que al estar fibrosado el conducto, la presentación clínica fue inusual. Se manifestó como un abdomen agudo, donde se planteó como primera posibilidad una apendicitis aguda, patología que puede presentarse a cualquier edad, pero que principalmente afecta a pacientes adolescentes, con frecuencia debido a hiperplasia linfoide.10 La manifestación aguda del cuadro obedeció al proceso inflamatorio del conducto y el tejido circundante.
Las complicaciones que se pueden presentar por un conducto onfalomesentérico permeable incluyen: infección del ombligo, dermatitis periumbilical, sangrado de la mucosa intestinal, estrangulación ileal, infarto del intestino y obstrucción intestinal.4
Tomando en cuenta la severidad del proceso inflamatorio que presentaba el paciente en este caso, la complicación asociada a mayor riesgo fue la perforación de este conducto onfalomesentérico persistente, con el potencial riesgo de peritonitis y muerte.
El tratamiento de este tipo de malformación es quirúrgico, tal y como se realizó en el caso reportado.
1. Emre A, Akbulut S, Yilmaz M, Kanlioz M, Elif Aydin B. Double Meckel’s diverticulum presenting as acute appendicitis: a case report and literature. J Emerg Med. 2013; 44:321-324.
