
Colgajo lateral del brazo para reconstrucción facial / Centeno-Ramírez y Centeno-Rodríguez

la muerte, produce destrucción local considerable si no se trata
o si se reseca en forma parcial.1
Cuando la resección de un CBC crea un defecto muy extenso, la reconstrucción puede realizarse con colgajos libres, ya que la microcirugía “plantea una ilimitada oferta de métodos reconstructivos, reemplaza los tejidos resecados con componentes similares y permite una selección óptima del sitio donador con mínima morbilidad, lo cual puede significar para el paciente una más pronta recuperación y restauración de funciones previamente perdidas. La cobertura rápida y adecuada con tejido bien vascularizado disminuye el riesgo de infección y permite un manejo postoperatorio temprano del sitio receptor”.2
Paciente masculino de 21 años de edad sin antecedentes personales patológicos de importancia, a quien se le diagnosticó un carcinoma basocelular en la mejilla derecha en 2006, por lo cual fue sometido a varias resecciones quirúrgicas, debido a sendas recidivas tumorales entre 2006 y 2012. Por esta razón, ante una nueva recidiva en 2012 (Figura 1a), se decidió realizarle una resección extensa de la lesión maligna, quedando a su vez un defecto de cobertura cutánea importante de esa zona (Figura 1b), con el fin de lograr finalmente la extirpación completa de la lesión. La cobertura inmediata se consiguió mediante un colgajo libre lateral del brazo3 derecho, de 10 cm x 12 cm (figuras 2a y b). El colgajo fue llevado a la región de la mejilla derecha, donde se realizó una anastomosis de la arteria colateral radial posterior a la arteria facial derecha, junto con una anastomosis de una vena comitante a la vena facial derecha, observándose permeabilidad arterial y venosa al final del procedimiento (Figura 3). Se cubrió la zona donadora con un injerto de espesor parcial.


El carcinoma basocelular (CBC) es el cáncer de piel no melanoma con mayor incidencia en muchos países, y aunque presenta una muy baja mortalidad, implica una carga económica considerable para los servicios de salud y una gran morbilidad en áreas muy expuestas (como cabeza, cuello y cara). Se cree que el aumento mundial en la incidencia depende directamente de la exposición a la luz solar y de un mejor sistema de registro de la enfermedad.4 Según los datos más recientes del Registro Nacional de Tumores del Ministerio de Salud,5 las tasas de incidencia de cáncer de piel (melanoma y no melanoma) en Costa Rica para 2014, tanto para hombres como para mujeres, han ido en aumento, alcanzando tasas de 58,04 por 100 000 varones y 55,61 por 100 000 mujeres, convirtiéndose así en el primer lugar de incidencia para varones y el segundo lugar para mujeres, después del cáncer de mama.
