Gilbert Barrantes-Montero y Raquel Valerio-Pizarro
Se reporta un accidente causado por la araña Latrodectus geometricus, incluida en el grupo conocido como “viudas negras”, en Costa Rica. El accidente le ocurrió a una mujer de 27 años vecina de la ciudad de Cartago, en su casa de habitación. Los síntomas mostrados cursaron la siguiente secuencia: dolor intenso en el área del piquete, enrojecimiento y aumento en la temperatura al tacto alrededor de ese punto, ampliación del área del dolor, sudoración, dolor de espalda, arritmia, taquicardia y aumento de la presión arterial. Los síntomas mostrados en este caso son muy similares a los descritos por personas picadas por la misma u otras especies de viudas negras en Suramérica y Centroamérica.
Descriptores: Viuda negra, Latrodectus geometricus, lactrodectismo, Costa Rica.
We here report a case of human lactrodectism in Costa Rica, caused by the spider Latrodectus geometricus, included in the group known as “black widows”. A 27 year-old woman was bitten by a Brown Widow spider in her home in Cartago city. She showed a moderately severe case with the following sequence of symptoms: an acute, intense local pain begins just after being bitten, and this irradiates to the entire affected limb, redness, increase in temperature around the bitten area, sweating and backache. At the cardiovascular level, she showed tachycardia and hypertension. The symptoms showed in this case are quite similar to those cases described for the Brown Widow spider and for other Black Widow spiders, in Central and South America.
Keywords: Brown-widow spider, Latrodectus geometricus, lactrodectism, Costa Rica.
Fecha recibido: 20 de octubre 2016 Fecha aprobado: 02 de marzo 2017
Afiliación de los autores: Escuela de Biología, Universidad de Costa Rica.
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ISSN 0001-6012/2017/59/2/73-75 Acta Médica Costarricense, © 2017 Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica
Las arañas capaces de producir accidentes que ponen en peligro la vida de los humanos, son solo un grupo pequeño de especies.1 En América, dentro de este grupo están las arañas violín Loxoceles spp. (Familia Sicariidae), Phoneutria and Ctenus (Ctenidae) y las viudas negras Latrodectus spp. (Theridiidae).2,3,4 En Costa Rica los casos confirmados de accidentes por arañas son escasos. Hay un reporte de un accidente causado por Phoneutria boliviensis2 y otros dos, por arañas del género Ctenus.5,6 Sin embargo, hasta este año no se había reportado ningún accidente causado por viudas negras en Costa Rica.
Latrodectus es el género que incluye las viudas negras y se distribuye en las regiones tropicales y subtropicales del planeta.1 En Costa Rica hay al menos tres especies, una de ellas es nativa, escasa, y aparentemente prefiere ambientes naturales poco perturbados, por lo que es poco probable encontrarla cerca de casas. Víquez-Núñez y Lozano (Cartel presentado en el VI Congreso Científico, Panamá) mencionan una segunda especie, la cual es en apariencia introducida desde Norteamérica, y reportada para Costa Rica en aéreas urbanas. La otra especie, Latrodectus geometricus (viuda café), es introducida, posiblemente de la región mediterránea,7 y con rapidez ha extendido su distribución desde nivel del mar hasta 1500 m de elevación, principalmente en la vertiente pacífica del país. Esta especie muestra preferencia por ambientes sinantrópicos. Es muy común en espacios urbanos y con frecuencia construye su tela y se reproduce en estructuras construidas por el hombre, e inclusive dentro de las casas.8 Como adulta, se reproduce varias veces y produce una gran cantidad de huevos, por lo que su abundancia puede incrementar rápidamente.
Latrodectus geometricus es una especie que muestra poca agresividad ante humanos y su toxicidad es relativamente baja, si se le compara con otras especies del género.9 A pesar de esto, se han reportado accidentes, aunque no letales, causados por esta especie en Suramérica. Acá se reporta un caso de un accidente causado por Latrodectus geometricus, la viuda café.
El 6 de agosto de 2016, alrededor de las 21:00, una mujer de 27 años de edad, vecina de San Rafael de Oreamuno, Cartago, fue picada por una hembra de L. geometricus. El accidente ocurrió cuando la paciente presionó la araña con su muslo izquierdo contra el sillón. La araña posiblemente estaba

Lactrodectismo en Costa Rica / Barrantes y Valerio-Pizarro
Señores editores:
Recientemente tuvimos la oportunidad de leer la contribución del Dr. Oscar Porras Madrigal en la nota editorial, referente a la vacunación contra influenza en Costa Rica, y deseamos, a propósito de ella, responder parcialmente a las preguntas que el autor plantea en sus últimas líneas, y a la vez, compartir la situación que se desarrolla en un hospital general público ubicado en la capital del estado de Yucatán, al sureste de México. Antes de ello, queremos informarles acerca del contexto sanitario local.1
En el sistema de salud mexicano, la vacunación contra influenza se ofrece periódicamente a los profesionistas del área de la salud, por considerarse personal con riesgo. Sin embargo, su carácter de voluntario se ha asociado a su baja cobertura en personal de salud.
Hasta la semana epidemiológica #50 de 2016, se notificaron 7545 casos de influenza a nivel nacional. Entre las semanas 40-50, se confirmaron por laboratorio 106, siendo Yucatán el estado con mayor número de casos y de defunciones en dicho período.2
En el servicio de Toco-Cirugía del hospital al que hacemos referencia, se atienden anualmente 1900 alumbramientos, que representan el 5% de nacimientos de todo el estado (N=38000), sin embargo, esta área hospitalaria no suele recibir pacientes infectocontagiosas.3
Una paciente con 38 semanas de gestación fue recibida en Toco-Cirugía para cesárea, mientras cursaba con síndrome febril. Posterior al alumbramiento, la madre permaneció siete días hospitalizada, hasta su mejoría. Inicialmente, se sospechó de una infección urinaria como causa de la fiebre, pero luego se procedió a descartar influenza. El Departamento de Vigilancia Epidemiológica Hospitalaria procedió a iniciar el tratamiento específico a la paciente con Oseltamivir, y vigilar al personal de salud que estuvo en contacto.
Mediante las acciones de vigilancia epidemiológica activa establecidas en el hospital, se detectaron 6 casos confirmados en personal hospitalario (1 personal administrativo, 2 enfermeras y 3 residentes), durante la semana posterior al contacto con la paciente. No omitimos mencionar que los servicios de Toco-Cirugía y Ginecoobstetricia, no cuentan con ninguna área de aislados para enfermos infecciosos, y las salas de internamiento se componen de bloques de tres camillas separadas por cortinas.
El contagio al personal de salud pudo ser menor o nulo si se contase con espacios individuales o aislados que limiten la posibilidad de contagio entre pacientes, o al personal de salud (tarjetas de clasificación del caso y tipo de medidas de protección individual para protección, visibles al personal de salud).
Cabe señalar que el porcentaje de personal de salud vacunado contra influenza en dicha área fue del 33%, por lo que nuestra posición con respecto a vacunar al personal de salud, es congruente con la del Dr. Porras en su nota editorial, y reconocemos la necesidad de reforzar las medidas preventivas en áreas que comúnmente no atienden pacientes infectocontagiosos, no solo por el riesgo que significa para el personal de salud, sino también para los binomios madre-hijo.
Dr. Salvador Gómez-Carro1 y Dra. Nina Méndez Domínguez2
1Hospital General Agustín O´Horan. 2Universidad Marista
de Mérida. Yucatán, México.