ISSN 0001-6012 eISSN 2215-5856

Acta Médica Costarricense / 2024 / julio-setiembre; 66 (3): 1-2

doi: http://10.51481/amc.v66i3.1478

Cáncer de piel: un enemigo silencioso y en crecimiento en Costa Rica

(Skin Cancer: A silent and rising enemy in Costa Rica)

Benjamín Hidalgo Matlock

Caja Costarricense de Seguro Social,

Hospital Nacional de Niños,

0000-0002-2605-0378

* [email protected]

El cáncer de piel es una problemática de salud pública global y nacional que está siendo exacerbada por el cambio climático y el panorama en Costa Rica no es diferente. Según datos internacionales, anualmente se diagnostican millones de casos de cáncer de piel en el mundo, lo que convierte en el tipo de cáncer más común. En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que uno de cada cinco estadounidenses desarrollará cáncer de piel antes de los 70 años. En el mundo, la incidencia de cáncer de piel no melanoma está estrechamente vinculada a la exposición ocupacional y ambiental a la radiación ultravioleta (RUV), factor que representa un riesgo significativo.

Un reciente estudio epidemiológico realizado entre 2015 y 2022 revela cifras alarmantes que requieren nuestra atención inmediata. De acuerdo con los resultado, el cáncer de piel representa el 24% de los tumores malignos diagnosticados en este periodo, este dato evidencia que nos enfrentamos a un desafío significativo.

Durante esos años, se reportaron más de 21000 casos de cáncer de piel y, lamentablemente, 1041 muertes relacionadas con esta enfermedad. Las provincias de San José y Alajuela encabezaron las estadísticas, mostrando que el impacto no solo varía geográficamente, sino también demográficamente. Los hombres y las personas mayores de 55 años registraron las tasas más altas de incidencia y mortalidad, lo que sugiere patrones claros relacionados con factores ocupacionales y acumulación de exposición a la radiación ultravioleta. Las provincias de San José y Alajuela registraron las tasas más altas de incidencia y mortalidad, lo que sugiere una correlación entre factores geográficos y climáticos.

La pandemia de COVID-19 añadió una capa de complejidad al problema: interrumpió diagnósticos tempranos y llevó a un incremento en las tasas de mortalidad. Esta tendencia subraya la urgencia de retomar estrategias de prevención y detección temprana, particularmente en una enfermedad cuyo diagnóstico oportuno puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

De acuerdo con el estudio, el cambio climático, las condiciones ocupacionales y el acceso limitado a productos preventivos, como el protector solar, contribuyen al aumento del cáncer de piel. En Costa Rica, la reciente legislación que promueve el uso de protector solar podría ser un paso importante, pero debemos asegurarnos de que estas políticas se implementen de manera eficaz y equitativa.

El cambio climático agrava estos riesgos al aumentar la temperatura global y reducir la capa de ozono, lo que facilita la exposición a la RUV. Estudios han proyectado que en los próximos dos siglos la incidencia de cáncer de piel podría alcanzar hasta un 40% si no se toman medidas para mitigar el calentamiento global. Además, se estima que cada aumento de 1 °C en la temperatura global puede incrementar los efectos carcinogénicos de la RUV en un 5%.

La combinación de cambio climático y cáncer de piel subraya la necesidad de estrategias globales y locales para reducir la exposición a la RUV, promover el uso de protectores solares y ropa adecuada y fomentar cambios de comportamiento para minimizar riesgos.

El cáncer de piel no es solo una cuestión médica, es un problema multifacético que abarca educación, acceso a recursos y comportamiento social. Por ello, los esfuerzos deben enfocarse en campañas educativas sobre la importancia de la protección solar, la reducción de la exposición al sol en horas pico y el acceso igualitario a herramientas preventivas y diagnósticas.

En conclusión, combatir el cáncer de piel en Costa Rica exige un enfoque integral respaldado por políticas públicas informadas, así como un compromiso renovado de la sociedad. Solo así podremos reducir la carga de esta enfermedad y proteger la salud de nuestra población para las generaciones futuras. El tiempo de actuar es ahora.

Referencias

1. Luna-Abanto J, Rafael-Horna E, Gil-Olivares F. Cáncer y cambio climático: ¿existe alguna evidencia? Rev Colomb Cancerol. 2017;21:44. DOI:10.1016/j.rccan.2017.01.002

2. The Skin Cancer Foundation. Datos y estadísticas del cáncer de piel [Internet]. New York: The Skin Cancer Foundation. Disponible en: https://www.skincancer.org/es/skin-cancer-information/skin-cancer-facts/

3. Agencia CyTA - Fundación Instituto Leloir. Por el cambio climático, la incidencia del cáncer de piel podría aumentar hasta 40% en los próximos dos siglos. Agencia CyTA - Fundación Instituto Leloir [Internet]. 2019 enero. Disponible en: https://www.agenciacyta.org.ar/2019/01/por-el-cambio-climatico-la-incidencia-del-cancer-de-piel-podria-aumentar-hasta-40-en-los-proximos-dos-siglos/

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