luego, cuando nos pasamos para el Hospital México, como Jefe de Departamento de Medicina (1969-70). En el tiempo cuando fue subgerente médico en 1970 y 1971, y presidente ejecutivo de la CCSS En 1982-1986, periodo cuando logró sacar a la institución de una grave crisis financiera, y además, lo fue de 1986-1990.

Me acuerdo de que, en el periodo 1982-1986, siendo yo ministro de Salud, a ambos nos tocó sobrellevar una huelga médica durante dos agotadores meses. Llegó un momento muy difícil y un día le dije estar deprimido por no encontrar una solución que dejara satisfechas a ambas partes, y no deseaba que ninguna saliera derrotada, pues no era bueno para nuestro sistema de salud. Él me contestó: “Juan, no me acuerdo en dónde leí, pero uno no está acabado cuando lo derrotan- está acabado cuando se rinde y eso no nos va a pasar.”. Después de finalizada la huelga me dijo: “No se te olvide, así como hemos hecho amigos, así también tenemos enemigos.”

Por la amistad, la ideología y los planes comunes que teníamos, iniciamos la integración de servicios de salud y médicos entre la CCSS y el Ministerio de Salud, paso indispensable para lograr un sistema nacional de salud, el primer formulario terapéutico nacional, la incorporación de los indigentes a la CCSS y muchos programas más. Se crearon las juntas de salud y seguridad social en todo el país, para incorporar a la población y responsabilizarla de los servicios de salud que se le brindaban. Para consolidar esto, el Dr. Miranda y el que escribe, en unión de nuestras esposas (Virginia y Mabel), durante nuestra gestión vistamos los 81 cantones, los sábados y domingos, comunicándonos con las autoridades municipalidades y los comités de desarrollo y salud existentes en ellos. Realizamos reuniones con cientos de personas donde hablábamos de las ventajas de la integración de servicios y de la importancia de la participación comunitaria, y de que los miembros de las juntas detectaran y ayudaran a corregir fallas. La experiencia humana de esto fue muy enriquecedora y por supuesto, la amistad se acrecentó, y a lo largo de casi 40 años nos mantuvimos en contacto y pasamos muchas horas de días y noches, conversando sobre estos temas y sobre cómo mejorar la salud y la seguridad social en el país, pues había aún muchos aspectos por consolidar.

El Dr. Miranda creó el CENDEISSS, centro de organización y estudios especializados en salud y medicina, el cual con justa razón, fue bautizado con su nombre. Durante la gestión del Dr. Miranda en la CCSS, se puede decir que se logró un seguro social muy avanzado para un país apenas en vías de desarrollo, algo reconocido en su tiempo por la Organización Panamericana de Salud y la Organización Mundial de la Salud.

Es importante aclarar que su brillante papel de ideólogo y en el manejo del Seguro Social del país, opacó en cierta forma e injustamente, su prestigio de buen médico internista y de maestro de generaciones de médicos como profesor de pregrado, grado y postgrado de la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica y en la UNED. Publicó varios libros sobre seguridad social, que se convirtieron en fuente de enseñanza de ese tema en el país. Por cierto, yo le había hecho una crítica, dado que durante su brillante carrera, aún en 1986, no había publicado ningún libro y solo quienes estábamos cerca de él, nos habíamos beneficiado de sus conocimientos y amplia experiencia. En su libro “La seguridad social y el desarrollo en Costa Rica”, Ed. EDNASSS. 1994. El Dr. Miranda anotó en el prefacio, hablando de las autoridades y personas con quienes había trabajado hombro a hombro en pro de la seguridad social